Fundación Grisi

El desinteresado acto de cuidar de uno mismo*

La pandemia nos enseñó que cuando uno se cuida a sí mismo, también cuida a la familia, los amigos y la comunidad. Aprende a hacerlo también en 2021.

Durante la COVID-19, hemos aprendido que todos estamos conectados, y que cuidarnos a nosotros mismos —mantenernos seguros y estar bien— es una manera de cuidar a nuestra comunidad. Tomar precauciones es una manera de evitar que nosotros mismos, nuestros seres queridos y nuestros vecinos se enfermen y de evitar que nuestro sistema de atención médica se vea abrumado.

Uno de los desafíos de 2021 será continuar haciendo del autocuidado una prioridad cuando la pandemia haya pasado.

Acá cinco nuevas formas de pensar en el autocuidado.

Dedícate las mejores horas de tu día a tí mismo: Darte la mejor parte del día no significa tomarte un descanso de dos horas de la vida. Significa concentrarte en tus prioridades, en vez de en las de otra persona. Puedes usar esa hora o dos para lo que quieras: puede ser para un pasatiempo, un proyecto de trabajo que te apasione, tiempo con tus hijos o incluso para ser voluntario y ayudar a otros. Darte tiempo todos los días para centrarte en tus objetivos y valores personales es la forma definitiva de autocuidado.

Escoge una palabra del año: Elige una sola palabra que describa los objetivos, valores o estado de ánimo que quieres establecer para el 2021. Tu palabra puede ser cualquier cosa que te importe: comunidad, familia, ejercicio, amor, salud, energía. Usa tu palabra como un mini mantra a lo largo del año para recordarte que debes hacer del autocuidado una prioridad.

Crea un plan de descanso: Si eres el cuidador de un padre en la tercera edad, cónyuge enfermo o hijo discapacitado, el autocuidado probablemente se siente como algo imposible. Encontrar tiempo para el ejercicio, el apoyo espiritual o simplemente para divertirse es más fácil de decir que de hacer. Si lo dejas al azar, el autocuidado no sucederá. Por eso es importante diseñar un plan de descanso familiar que identifique tus necesidades y deseos, así como los tipos de ayuda que otras personas pueden proporcionar. Convoca una reunión familiar o llama a tus amigos. Dile a todos lo que necesitas, no esperes que sepan automáticamente cómo ayudar.

Ayuda a otra persona: Nuestros cuerpos y mentes se benefician de varias maneras cuando ayudamos a otros. Los estudios muestran que tener un fuerte sentido de propósito nos protege del estrés a corto plazo y predice una mejor salud a largo plazo. Si las formas tradicionales de cuidado personal te parecen demasiado centradas en tí, piensa en cómo ayudar a los demás puede ser bueno para ti.

Imagina el final de 2021: Imagina que has hecho un cambio importante en tu vida por el que sentirías gratitud. Imaginar tu yo del futuro puede ayudarte a centrarte en actos positivos de autocuidado que puedes realizar ahora.

*Esta es una versión editada de la nota publicada originalmente en www.nytimes.com/es